Convenio entre el Gobierno de La Rioja y el Ayuntamiento de Alfaro para exponer los hallazgos de "Graccurris"

Convenio entre el Gobierno de La Rioja y el Ayuntamiento de Alfaro para exponer los hallazgos de "Graccurris"

El espacio expositivo sobre "Graccurris" da un paso más con la aportación del Gobierno de La Rioja para los trabajos complementarios al proyecto de excavación con el objetivo de exponer al público el material en el futuro. 

A continuación, reproducimos la nota de prensa que ha remitido el Gobierno de La Rioja:

El consejero de Educación, Cultura y Turismo, Gonzalo Capellán, y la alcaldesa de Alfaro, Yolanda Preciado, han suscrito un convenio de colaboración para la financiación de las excavaciones arqueológicas de las Eras de San Martín de Alfaro.

El Ayuntamiento de Alfaro lleva a cabo este año la catalogación, limpieza y restauración de las piezas del yacimiento. Por ello, el Gobierno de La Rioja colabora mediante este convenio para continuar los trabajos complementarios al proyecto de excavación, con el objetivo de exponer al público el material en un futuro.

El asentamiento más antiguo de las Eras de San Martín corresponde a la Primera Edad del Hierro, en torno a la mitad del siglo VIII antes de Cristo. Ha sido ocupado de manera continúa, ya que se sitúa en un enclave estratégico por el que transcurren los cauces de los ríos Aragón, Alhama y Ebro.

Las fuentes clásicas indican que Graccurris (el actual Alfaro) se levantó sobre un poblado indígena preexistente llamado Ilurcis, en el año 179 a. C. por Tiberio Sempronio Graco. Esto significó el inicio de la romanización de este territorio, que tuvo su etapa de mayor prosperidad con el emperador Tiberio. En este periodo, la ciudad acuñó una moneda y se produjo una profunda transformación que afectó a todas sus estructuras urbanas, tanto domésticas como públicas.

En el Bajo Imperio se observó un cambio en la distribución de la población, ya que se redujo el perímetro urbano, y aumentó la densidad e importancia de los asentamientos rurales en las vegas del Ebro y Alhama.

En la Alta Edad Media, se registró la última ocupación del yacimiento, con un asentamiento extenso que se mantiene hasta el traslado de la población a la actual ubicación de Alfaro.