Danza de la Flor de Mansilla

En esta danza de enamorados el mozo va a rondar a su pareja trenzando unos pasos con la punta y el tacón, al final de los cuales le entrega una flor.
La moza la acepta y como señal de comienzo del baile se la devuelve. Contento el rondador trata de mostrar su alegría besando a la moza durante el baile y tratando esta que no lo consiga, siendo motivo de contento el haber conseguido cada cual lo que se proponía. 
Danza originaria de la localidad de Mansilla, conocida por desaparecer bajo las aguas del pantano a finales de los 50.
En esa época el beso fue sustituido por una flor, de ahí el nombre que actualmente recibe, Flor de Mansilla.