Enganchadas a las almazuelas

Enganchadas a las almazuelas

Hace doce años, un grupo de mujeres de Alfaro fue de excursión a Cameros y en Villanueva Charo y Merche se quedaron prendadas de las almazuelas que vieron expuestas. No pudieron hacer fotografías, pero hicieron su boceto en un papel y así empezó la red de “enganchadas” a la almazuela de Alfaro del entusiasmo de Charo Cordón y su amiga Merche Aguirre. “Si la excursión fue un martes, ese viernes fuimos al mercadillo, compramos telas y nos pusimos a hacer almazuelas… Así, ¡al aire!”, explica Charo Cordón, que ahora es profesora de este arte textil.

Quince de las 22 alumnas del taller de almazuelas que dirige Charo Cordón son las autoras de los trabajos de “Desde la Florida”, la exposición que entre el 3 y 15 de septiembre puede verse en la Sala Caja Rioja en Alfaro. La exposición es hoy posible porque Charo se ocupó de formarse y aprender cómo se hacía esa maravilla que a su amiga y a ella enganchó en Villanueva de Cameros. Charo lleva 10 años enseñando a alfareñas que se suman a la red de enganchadas a la almazuela. “Algunas llevan conmigo desde que empecé… ya hacemos terapia de almazuelas, trabajamos, intercambiamos, charlamos y nos tomamos un café”, relata la profesora.

Las almazuelas y el patchwork son diferentes, apunta Charo Cordón. La almazuela está confeccionada con tiras de tela. El patchwork es geométrico. Hay distintas técnicas de artesanía con retales o de retacería.  La almazuela es riojana, la técnica y la palabra, que deriva del árabe y que el diccionario de la Real Academia no recoge.

“Las mujeres de Cameros pasaban meses en los pueblos, mientras sus maridos iban a los pastos con los rebaños, tampoco tenían dónde comprar, hacían con las telas de verano colchas para el invierno”, narra Charo Cordón. Telas blancas y negras, claras y oscuras, típicas de la almazuela más tradicional.  Precisamente, en la exposición “Almazuelas desde la Florida” (porque junto a la Florida está el taller donde se imparten las clases) se muestra una almazuela que está hecha a mano de la forma más tradicional. Es obra de Concha Castillo, la madre de la profesora. Una preciosa colcha para una cama de 90 centímetros.

Las herederas y salvaguardas de la tradición tienen mérito por el arte y por el esfuerzo, incluso para  encontrar telas y hacerlo a un precio razonable, quedan pocas tiendas de telas y se necesitan muchos metros para la labor artesana. Y, además, espacio para trabajar.  Así a la pregunta de  “¿Cuánto cuesta una colcha de 135 centímetros?”. La respuesta es no tiene precio. Pueden ser hechas a mano o a máquina.  Un cuadro de 11x11 centímetros se hace, asegura Charo Cordón, en dos horas.  Parece imposible.

 

Cosiendo redes en internet

La tradición es innovadora en este artístico mundo de la almazuela.  Las artesanas también están enganchadas en red. Internet se ha convertido en un aliado en el que se tejen redes al hilo de un SAL. Desde un sitio en internet se lanza un proyecto al que se apuntan personas de todo el mundo y van cosiendo a su ritmo, enganchadas en red. Se trata de hacer el trabajo con las instrucciones que se reciben, vía blog o correo electrónico,  a medida que se demuestra con una fotografía que se ha hecho el cuadro recibido y recibir el siguiente hasta completar el trabajo propuesto. Así, las artesanas tejen también una red virtual y muchas de ellas tienen sus blogs para sus comentarios y aportaciones.

Tapices, colchas, cojines, vidrieras, edredones, las muñecas tildas, bolsos, vestimentas o lo que la imaginación quiera se puede hacer.  El mundo de las almazuelas, patchwork, kokesis, aplicaciones, ‘log cabin’,  centro desplazado, cuadros cruzados, oblicuos, desplazados y oblicuos… tiene también un lenguaje particular.

“Es más fácil de lo que parece cuando se aprende”, dice Charo Cordón, recordando lo difícil que fue hacer “al aire” esa primera almazuela.  

El taller retoma los cursos en octubre en Alfaro. Todos los sábados en dos grupos, de 16 a 18 horas y de 18 a 20 horas. Para más información, el blog de Charo Cordón: Almazuelas con telas y colores.

 

Detalles de almazuela y de patchwork. ¿Se ven las diferencias?

 

 

Uno de los trabajos de la exposición es de la maestra. Como en años anteriores, Charo Cordón ha donado una colcha para un sorteo a beneficio de la Junta Local de Alfaro de la Asociación Española contra el Cáncer. El sorteo se celebrará el último día de exposición.

 

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