Historia

Son muy escasos los estudios históricos sobre nuestro pueblo. Otros puntos de La Rioja tienen mayor documentación. Los historiadores al referirse a la Calahorra romana señalan en el año 179 antes de Cristo la ciudad de Ilurcis, conquistada ese año por el pretor Sempronio Graco, quien le puso el nombre de GRACCURRIS. Venía a significar “Ciudad de Graco”. Esta ciudad era la actual Alfaro. Los pocos restos romanos que nos quedan (cerámicas y monedas) se encuentran en el local cultural de la Juventud de OJE.

La historia medieval de Alfaro es la época más rica de datos. Grandes hechos sucedieron en nuestro pueblo. En 1208, los reyes de Castilla, Aragón, Navarra y León prepararon en nuestra ciudad la batalla decisiva de Las Navas de Tolosa contra los moros. San Juan de Mata les animó a la unidad contra el árabe. La calle actual de Cuatro Reyes es un vivo recuerdo del lugar de la entrevista real.

La figura de Lope de Haro, señor de Vizcaya y muerto en Alfaro por el rey Sancho IV, el Bravo, en 1288, enriquece nuestra historia medieval.  Más tarde en 1466, la historia y la leyenda se unen para presentarnos al Conde de Fox, derrotado por nuestros antepasados. Perteneciendo Alfaro al reino de Castilla, sitió la ciudad en conde con soberanía en Navarra. El pueblo entero con armas rudimentarias atajó al ejército navarro manteniéndose leal a Castilla.

Con raíces medievales, el escudo de nuestra ciudad representa en campo de gules, un castillo de oro almenado con tres torrecillas y una llave de plata acostada. Coronando el emblema aparece la diadema real con 5 florones que llevan tres perlas cada uno, rubíes y piedras preciosas.

El recuerdo histórico del pueblo árabe se refleja en el arte de nuestras iglesias y casas nobiliarias con claro estilo mudéjar aragonés muy abundante en la región. La fachada de San Miguel nos habla de la influencia árabe. Nuestra tradición cerámica coincide con el gusto y la inclinación de esta cultura.

En la diapositiva aparece la publicación del decreto de formación de las provincias españolas del 30 de noviembre de 1833. Gobernaba entonces en España la regente María Cristina, esposa de Fernando VII. En dicho documento se reflejan los límites de la provincia de Logroño y Alfaro ocupa el extremo más oriental.